CHEF A DOMICILIO

Hoy no os voy a poner ingredientes, ni cantidades, ni formas de hacer…. hoy os voy a dar una buena idea: CHEF A DOMICILIO.

Es un nuevo proyecto que emprendo y me hace mucha ilusión compartir con todos vosotros.

¿Y en que consiste?

Es un servicio que ofrezco para aquellas personas que les apetezca hacer una comida o una cena estupenda pero sin salir de casa, está claro que vosotros ya estáis capacitados para ello, pero un día nos podemos permitir el lujo de que nos cuiden y nos mimen.

Es la única forma de tener invitados y poder estar al 100% con ellos. Enteraros de todas las conversaciones y disfrutar con ellos de la velada.

¿Como funciona el servicio?

Unos días antes del evento (a ser posible una semana) contactáis conmigo y me informáis de las personas, del presupuesto que tenéis , vuestras preferencias, intolerancias, etc…

Yo os elaboro un menú con varias propuestas. Entre tú y yo vemos que platos son los adecuados, los más originales o los que pueden ser un éxito asegurado entre tus invitados.

El día señalado yo voy a tu cocina y lo preparo todo. Tu bien guap@ estarás con tus invitados, yo te serviré la cena y luego dejaré tu cocina impecable.

¿Que te parece la idea?
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PASTEL DE SALMON

Hoy os dejo un entrante muy nórdico. Este pastel es fácil, socorrido, se puede preparar con antelación …. lo tiene todo, no os quejaréis!!

En casa cuando hago algo con pan de molde , el éxito entre los nanos es garantizado… no se que tiene este pan que me saca de muchos apuros.

Además lleva sobredosis de pescado azul, tanto en su versión ahumada como fresco, un auténtico chollo.

Ingredientes:

– 6 rebanadas de pan de molde

– 1 tarrina de queso philadelphia (yo utilicé un poco más, depende del molde que vayáis a utilizar)

– 2 paquetes de salmón ahumado

– 1 rodaja de salmón crudo

– 3 cucharadas de caviar

– pepinillos en vinagre para decorar

Preparación:

Las cantidades van a depender del tamaño del molde a utilizar. Yo normalmente compro de sobra por si acaso una vez metida en faena me falta. Total luego siempre lo usas para meriendas o almuerzos.

Lo que yo agradezco mucho de las recetas es que las pueda preparar con antelación pues te alivia mucho el día que tienes el evento, reunión, etc…

– Primero salpimentamos la rodaja de salmón, lo asamos con un chorrito de aceite en una sartén.

– Lo dejamos enfriar y le quitamos la piel y las espinas. Tiene que quedar desmenuzado.

– Lo ponemos en un cuenco y le añadimos el queso philadelphia y el caviar. Removemos bien con un tenedor hasta que la pasta quede homogénea.

– Forramos un molde de aluminio con film (esto lo hago para evitar problemas al desmoldar el pastel) y cubrimos fondo y paredes con el salmón ahumado.

– A continuación se pone la primera capa de pan de molde

– Extender la capa de la crema de salmón

– Volvemos a poner la capa de pan, luego otra de crema y se termina con el pan de molde.

– Lo guardamos en la nevera bien tapado con film para que no se reseque.

– Si lo vamos a utilizar el mismo día hay que prepararlo con varias horas de antelación para que se compacte bien el pastel.

– Cuando lo vayamos a servir solo queda decorarlo. En este caso con una manga y una boquilla pequeña he hecho florecitas o montoncitos. También he usado el caviar y pepinillos en vinagre.

Esta receta la he sacado del blog “Las recetillas de Mónica”

Espero que os guste.

ALCACHOFAS CONFITADAS

Ayyyy…que poco nos queda! Se nos acaban las alcachofas! Es la verdura que más me gusta. Me encanta la combinación de sabor que tiene: un ligero sabor amargo y un toque final dulce.

Las he preparado de múltiples formas y tengo que decir que de esta manera salen espectaculares. Esta receta es de uno de mis blog de cabecera “Las recetas de mama”. Son muy fáciles de hacer, yo en esta ocasión las he acompañado con habitas tiernas y chorizo de cantimpalo. Pero mi siguiente objetivo es ponerlas encima de una pizza…. uhmmm!!! ya estoy salivando…

Lo que menos me gusta: ¡Como se te quedan las manos..! No se os ocurra pelarlas sin guantes , si con las prisas habeís ido directos al lío una buena solución y rápida es un poco de lejía y eso sí, luego abundante crema hidratante para contrarrestar los efectos (para las manos ehhh, que os veo hidratando las alcachofas).

Ahora un poquito de sus orígenes para que os culturiceis:

Se trata de una planta oriunda del norte de África, lo que explica que su cultivo esté muy localizado en países de la cuenca mediterránea como Italia, España (los mayores productores), Francia o países del Norte de África, donde se concentra el 80% de la producción mundial.

Fueron los árabes, durante la Edad Media, quienes extendieron el cultivo por Europa, mejoraron las variedades y sus cualidades gastronómicas. Los griegos y también los romanos propagaron su fama como alimento afrodisíaco, lo que favoreció e incrementó su empleo culinario  ( yo este efecto tengo que deciros que no lo he notado, más bien me hincho como un globo. Pero vamos que la próxima vez me pegaré un atracón a ver si lo experimento ja,ja…). En la actualidad, la alcachofa es un alimento habitual en todos los hogares.

Si se asan, tanto a la plancha como al horno, no deben cortarse las puntas de las hojas, ya que así se mantiene la humedad interna durante el asado.

Para evitar que se oxiden aconsejan que conforme se vayan pelando se sumerjan en agua y limón. A mi personalmente no me gusta porque a veces según el tipo de preparación se nota el sabor de este último.

Yo las pongo con agua y perejil y rapidito las utilizo.

Para cocerlas, se ha de utilizar un recipiente de acero inoxidable o de barro, ya que las alcachofas se oscurecen en un recipiente de aluminio.

Ingredientes: (no pongo cantidades porque de tan fácil que es no hacen falta)

– alcachofas que sean pequeñas y tiernas (a estas alturas las  que mejor encontréis)

-aceite de oliva

-agua

– sal maldon

-habitas tiernas (yo las compro ya fritas, se encuentran en cualquier supermercado)

– chorizo de cantimpalo

– ajo

Preparación:

– Limpiamos las alcachofas quitando las hojas duras, las puntas y los rabos (estos en otras recetas se aprovechan, están riquísimos).

– Poner a fuego suave una cacerola con aceite de oliva sin llegar a cubrirlas ( no os preocupéis por el gasto de aceite que se puede aprovechar para otras recetas) e ir confitándolas hasta que tomen un color dorado.

– No es necesario que se queden muy tiernas ya que ahora las vamos a cocer.

– Se ponen en otra cazuela y se cubren de agua. Le ponemos una pizca de sal y se dejan cocer medio tapadas hasta que se evapore el agua y queden los restos de aceite que tenían del confitado.

– A parte en una sartén se sofríe el ajo laminado y el chorizo de cantimpalo. Cuando esté ( ojo que el ajo se quema rápido!!) se añaden las habas y se le da unas vueltas.

– Se decora con trocitos de pan frito y sal maldón

Bon profit

PANQUEMAO

Otro que no podía faltar en estas fechas es el “Panquemao”. Muy típico de aquí, la Comunidad Valenciana.

También es típica” la Mona”que es básicamente el Panquemao pero hecha con forma de animal, etc… y con un huevo. Normalmente a los niños les gusta más que el Panquemao porque suele llevar anisitos, huevo de chocolate, etc.

Me trae recuerdos de mi infancia, mi madre decía: “Vamos a comer la mona…” ya sabías que te esperaba una tarde de juegos en el cauce del río, con la cuerda para saltar, la mona , chocolate y muchas risas… era el lugar de encuentro con los amigos en Semana Santa. ¡Que recuerdos!

Según el Gremio de Panaderos, hay una leyenda sobre el origen del Panquemao o Mona: La historia cuenta que una cocinera de Alberíc a la que apodaban “La Mona” elaboró este alimento que logró acabar con la inapetencia de la hija de un visir.

Los panquemaos de esta foto son los normales. Luego están los que se conocen como los de Alberíc que son los que llevan como un copete de clara y azúcar glass:


Ingredientes:

Esponja:

– 200g harina fuerte

– 100g levadura (prensada)

– 125g de agua


 Masa:

– 800g de harina fuerte

– 200g azúcar

– 20g de azúcar invertido (si no tienes lo sustituyes por 50g de azúcar normal)

– 15g de sal

– 4 huevos

– 125g de leche

– 200g de mantequilla

– un chorrito de agua de azahar

 – 1 huevo para pincelar

-1 o 2 claras para hacer el copete

Preparación de la esponja:

La esponja o masa madre sirve para que el panquemao salga más ligero, más aireado, con mejor sabor y aroma.

Amasar todos los ingredientes  a mano o en la amasadora con un amasado corto y dejar reposar hasta que doble su volumen en un lugar cálido.

Preparación de la masa:

Amasar todos los ingredientes junto con la esponja menos la mantequilla, que le añadiremos a mitad del amasado convertida en pomada o líquida. Dar un amasado de unos 20 min. Según la fuerza de la harina.

Para  saber si ya está la masa cogemos un trocito y la intentamos suavemente estirar, si se rompe con facilidad no está todavía, tiene que verse como si fuese un guante de latex.

Dejar reposar unos minutos, cortar piezas.

Para darle la forma hay que plegar cada pieza y heñirla o bolearla. Para ello se pone un poco de aceite en la superficie donde vayamos a trabajar.

Se coge la porción de masa y lo primero que hay que hacer es bolearla. A continuación se pliega y luego se vuelve a bolear. Se sabe que está bien trabajada si se forma un agujero (que pondremos boca abajo, en la base) y si al apretar la bola ligeramente con un dedo la masa vuelve al sitio.

Os dejo un video de como se bolea:

Dejamos reposar otra vez hasta que doblen su volumen.

Después de doblar de tamaño se pincelan con huevo batido con mucha suavidad.

Si vamos a hacer los de Alberic se les hace un copete. Para ello se baten las claras a punto de nieve y se ponen encima de cada panquemao.

Precalentar el horno a 220º si son piezas de un tamaño normal, si son más grandes la temperatura del horno será menor.

 Así quedan de esponjosos por dentro:

 Más grande:

TORRIJAS CARAMELIZADAS

“Las torrijas son un dulce muy humilde que satura pronto al comensal y le mantiene aliviado de la necesidad de probar algún otro plato de carne. ”

Su asociación a la cuaresma se debe tal vez a la necesidad de aprovechamiento de pan durante el tiempo en que no se podía comer carne, era por ello menos consumido, aunque las familias elaboraban la misma cantidad.

Para darle un sentido religioso, cuentan, que el pan duro, ya pasado, se corresponde con la representación del cuerpo de Cristo muerto. La leche y huevo son los baños necesarios para resucitar el cuerpo y la fritura el sufrimiento del señor. ( Un poco macabro…)

Una vez aclarado el origen de tan delicioso dulce, paso a comentaros que esta receta en concreto está divina (nunca mejor dicho…). Es de la cosecha de Raúl Alexandre, ya os he mostrado otras recetas de él. Elabora una cocina sencilla y actual.

Las torrijas las he probado de diferentes formas: remojadas en vino, con miel, almíbar , dulce de leche, crema pastelera, etc…. todas muy ricas, pero de estas en concreto destacar el sabor que le aporta el pan con el que se hacen: pan de leche , el toque de mantequilla en donde las freímos y para rematar ; al rebozarlas en azúcar antes de freírlas en vez de después que es lo usual, las torrijas se caramelizan y …..bueno no tengo palabras para describir el placer….

Ingredientes:

– 8 panes de leche (del que venden en cualquier supermercado que normalmente usamos para la merienda de los peques…)

– 1/2 l de leche entera

– 250g de nata

– 2 huevos

– mantequilla para freírlas (250g , igual no la usas toda , pero por si acaso…)

Preparación:

Lo que tienen de especial estas torrijas es que cambian un poco el procedimiento tradicional de remojar en leche y rebozar con huevo.

Aquí lo que vamos a hacer es bañar las torrijas en una Crema inglesa. No os asustéis!!!

Es muy sencillo:

– Ponemos en una cazuela los huevos previamente batidos, le añadimos la leche y la nata. Lo ponemos al fuego , que sea flojo para evitar que cuaje el huevo. Así de forma suave y con paciencia vamos removiendo con unas varillas.

¿Hasta cuando?

Hasta que notemos que espesa un poco, muy poco. Y para tenerlo claro del todo: estará lista cuando introduzcamos una cuchara y se quede impregnada de una capa muy fina, una especie de velo que la cubre. Entonces sabremos que la crema ya está.

Tenemos que dejar enfriar ligeramente para que al volcarla en el pan de leche no lo deshaga.

Aprovechamos mientras que tiene que reposar la crema para quitar la corteza marrón que tiene este pan. Yo los parto por la mitad.

Metemos los panes en un recipiente o tuper.

Cuando ya esté templada la crema la vertemos encima de los panes

Para que empape bien el pan , es aconsejable dejarlo de un día para otro.

Cuando vayamos a hacerlas, lo primero que hay que hacer es escurrirlas en una rejilla para quitar el sobrante de crema.

Paso importante que hay que realizar antes de ponernos a freírlas:

Clarificar la mantequilla

¿Para que sirve la mantequilla clarificada? Siempre que vayamos a freír con mantequilla (siempre que no la usemos junto con el aceite de oliva) hay que quitarle las impurezas para que aguante bien las altas temperaturas.

¿Como se hace? Es muy sencillo, se puede hacer al baño maría , pero si tienes paciencia simplemente es ponerla en un cazo y a fuego muy muy suave deshacerla. Veras que en la superficie aparece un residuo como una capa. Lo retiramos.

Cuando ya esté deshecha en el fondo también queda una parte más opaca que tampoco nos sirve. La parte que nos sirve es el líquido amarillo transparente. (se puede hacer previamente para ahorrarnos trabajo ese día. Se realiza este procedimiento y se puede guardar en la nevera para cuando lo necesitemos)

En una sartén freímos las torrijas, para ello ponemos una buena cantidad de mantequilla. Rebozamos las torrijas en azúcar y cuando esté caliente la mantequilla las vamos echando.

Según vamos friendo la mantequilla se va oscureciendo. Para que no se queme hay que hacerlo a fuego suave-medio. Cada tanda de torrijas le vamos añadiendo mantequilla.

Cuando estén doraditas ya están listas.

Cuidado que queman¡¡¡¡

Bon profit.

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